Puntiagudo
Península del cielo,
manos de piedra con forma de plegaria
que nunca piden nada.
Un horizonte de niebla,
confuso y transparente;
abrazo del olvido,
refugio del que se pierde.
Soy tímido como el eco,
que se busca entre los valles.
Soy de un lado de los Andes,
del otro, más volcanes.
Alma de fuego,
vivo y apagado.
Nadie recuerda si soy o si fui;
sólo el tiempo sabe
lo que el tiempo ha olvidado.
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Color de marco · Natural
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Ver galería completa$85.000
Chico · 50 × 70 cm · Marco Natural







